Historia del Grupo Internacional de Contacto
En marzo de 2010 el abogado sudafricano Brian Currin, que en los últimos años ha estado facilitando la búsqueda de una solución negociada y democrática del conflicto en el País Vasco, promovió la llamada Declaración de Bruselas donde además de elogiar “el nuevo compromiso público de la Izquierda Abertzale con los medios «exclusivamente políticos y democráticos»”, se pedía a ETA un alto el fuego permanente y verificable que fuera debidamente respondido por el Gobierno. La declaración fue firmada por 21 líderes internacionales en procesos de paz y resolución de conflictos, entre ellos, varios premios nóbeles.
Dado el impacto que tuvo tal Declaración como referente internacional que señalaba la puerta a un posible proceso de paz y después de que se hicieran públicas diferentes reacciones a la misma (ETA afirmó en un comunicado que estaba «dispuesta a estudiar conjuntamente con los firmantes de la Declaración de Bruselas los compromisos a adoptar»), Brian Currin detectó la necesidad de crear un pequeño grupo de expertos internacionales partiendo de los firmantes de la Declaración con un carácter más operativo, propuesta que fue consultada con agentes políticos y sociales.
Tras comprobar que la necesidad detectada era ampliamente compartida, se inició el proceso de contacto para seleccionar a los miembros que formarían parte del grupo, valorando su experiencia en procesos de paz y transformación de conflictos, justicia transicional o en la fase de normalización post-conflicto, entre otras áreas.
Así, el Grupo Internacional de Contacto nace públicamente el 12 de noviembre de 2010 como resultado de un proceso de consulta llevado a cabo por Brian Currin con diferentes agentes políticos y sociales del País Vasco y España. A través de dicho proceso de consulta, se discutió el mandato que tendría que tener tal grupo y fue presentado en rueda de prensa. Se dio a conocer que su principal objetivo sería <<Agilizar, facilitar y posibilitar el logro de la normalización política en el País Vasco>>, apuntando que el Grupo empezaría su trabajo sólo cuando ETA declarase un alto el fuego permanente y verificable.
Tras producirse el alto el fuego demandado, el 15 de febrero de 2011 se dieron a conocer los integrantes del Grupo Internacional de Contacto (Silvia Casale, Brian Currin, Pierre Hazan, Ray Kendall, Nuala O´Loan y Alberto Spektorowski) junto con las líneas de trabajo que centrarían su actividad en los próximos meses.
Desde entonces han visitado el País Vasco en varias ocasiones para mantener reuniones con una amplia representación de partidos políticos y agentes sociales y sindicales, teniendo como objetivos prioritarios la legalización de un partido político que represente las aspiraciones de la Izquierda Abertzale y la verificación del alto el fuego de ETA. Su cometido, como siempre han afirmado, es estar al servicio de las fuerzas políticas y sociales vascas, ofreciendo sus capacidades y experiencia a todo aquel que los solicite.


